A las 9 am distintas comunidades de las tres regiones de la comarca NG. Hombres y mujeres, jóvenes y adultos, haciendo uso de la inteligencia y la fuerza por la defensa de sus tierras, inciaron la marcha hacia la capital. El buen ritmo de los marchantes se sumó a la voluntad de miembros de otras organizaciones sociales, fundaciones, asociaciones ambientales, religiosas, obreras y estudiantiles universitarios, quienes manifestaron su acuerdo con el objetivo trasado para la marcha.
Las autoridades tradicionales y líderes de la comarca marcaron el paso e intervinieron en los medios que acompañaron esta jornada en el objetivo de mostrar al mundo la violación de los derechos fundamentales de la población indígena.
A las 12 del mediodía, los marchantes atravesaron el cruce de remedios y se vió como los niños que salían de la escuela saludaban con sus maestros a la marcha, asitiéndo el valor de la marcha como si fuera propia. Las autoridades públicas siguieron ausentes y pocas unidades se toparon con la marcha sin darle mayor importancia.
A la 1pm, la comunidad del Salado recibió la marcha con solidaridad en lo que fue la primera parada de descanso. El ritmo no paró, un grupo alterno organizó la comida y el recibimiento en el distrito de Tolé, donde descansarán hasta mañana , cuando seguirá la marcha hacia Ojo de Agua.
Los marchantes recordaron el suceso del 94, que dió paso a la ley comarcal, y en el que se caminó también hacia de Panamá, por una ley que respetara la legalidad de las tierras en las tres regiones y reconocidas por las autoridades nacionales. Este suceso hizo que hoy más generaciones las que se involucraran en esta lucha y por supuesto su soporte hara la presión será mas fuerte.